Estoy por concluir que el desarrollo de un país se puede medir según la calidad de las ventanas. Vemos que Argentina tiene mejores ventanas que las nuestras. En Perú y Bolivia son más básicas.
En Brasil existen las super ventanas y las ventanas de batalla, que son las que copiamos nosotros, sí, porque no son diseños originales. La corredera es de Brasil.
Los inversionistas que tienen clara la cosa, invierten en edificios "tecnológicos", térmicamente eficientes, con vidrios de alta prestación, lástima que no son habitacionales, la mayoría son edificios de oficinas. También están los que invierten con claridad en su edificio corporativo. Le ponen plata a las ventanas. Pero también hay quienes aunque sea "su edificio" no le ponen "ni uno" y ahí están los empleados en sus oficinas oscuras o soleadas en exceso, entumidos de frío o derritiéndose de calor.
Concluyo que sí se puede medir el grado de desarrollo de un país por sus ventanas, y el grado de desarrollo integral de sus empresarios.
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